Una visión, para germanoparlantes, del Derecho Penal de la empresa en España.

Eine Übersicht zum Unternehmensstrafrecht in Spanien

En las Cuestiones Prácticas de Compliance analizamos casos reales, opiniones de profesionales o problemas relevantes que hemos debido considerar en los diferentes programas de cumplimiento que hemos elaborado para las empresas de muy diversos sectores. Al confeccionar un Programa de Cumplimiento para la filial en España de un consorcio alemán ha sido necesario informar al cliente del sistema de responsabilidad penal de la empresa vigente en nuestro país. 

Presentamos el artículo publicado en el número de mayo de 2.017 de la revista de la Cámara de Comercio Alemana en España, Deutsche Handelskammer für Spanien, escrito por Manuel de Cárdenas y Raquel Buendía García en colaboración con Dr. Frühbeck Abogados, S.L.P.

In Spanien ist das Unternehmensstrafrecht in § 31 bis des spanischen Strafgesetzbuches (Código Penal) geregelt. Demnach ist ein Unternehmen dann strafrechtlich verantwortlich, wenn sein gesetzlicher Vertreter oder eine Führungskraft auf Geheiß des Unternehmens oder in dessen Interesse eine Straftat begangen hat. 

Auch ist das Unternehmen verantwortlich, wenn es die für sie tätigen Personen nur unzureichend überwacht. Als Straftaten kommen nur solche in Betracht, für die der Código Penalausdrücklich eine Verbandsstrafe anordnet.

El 1 de julio de 2.015 entró en vigor la reforma del Código Penal, reguladora de la responsabilidad penal de las personas jurídicas, reforma que junto a la Ley de Transparencia y la reforma de la Ley de Sociedades de Capital para la mejora del Gobierno Corporativo, pretenden generar una mayor confianza en nuestro modelo económico.

En esta reforma se ha dado una nueva redacción al art. 31 bis del Código Penal español, estableciéndose los presupuestos y requisitos que la legislación española exige para exonerar o, en su caso, atenuar la responsabilidad penal de la persona jurídica, mediante la implantación de un Programa de Prevención de Delitos (Programa de Compliance).

La modificación realizada ha sido en algunos aspectos – como por ejemplo en la necesidad de implementar un sistema disciplinario en el seno de la empresa –  incluso más exigente que los estándares reconocidos internacionalmente como el de la norma ISO 19.600.

La mera existencia de un Programa de Compliance no exonera ni atenúa automáticamente la responsabilidad penal de la sociedad. Para que esto ocurra el Programa implementado debe ser serio, efectivo y relevante desde el punto de vista penal.

A tal objeto el programa debe reunir los seis requisitos establecidos por el art. 31 bis del Código Penal y que son: (i) la debida identificación de los riesgos; (ii) el establecimiento de las oportunas políticas y procedimientos para la elaboración de la voluntad y toma de decisiones; (iii) el diseño de los modelos de gestión de los recursos financieros adecuados; (iv) la imposición de la obligación de denuncia; (v) el establecimiento de un sistema disciplinario que sancione adecuadamente el incumplimiento de las medidas que establezca el modelo y (vi) la mejora continua.

Asimismo se establece la necesidad de que el Programa de Compliance esté gestionado por un responsable, el “Compliance Officer”.

Con esta reforma se busca que las empresas colaboren con los poderes públicos en la prevención y persecución de la corrupción, del blanqueo de capitales, de los delitos contra el mercado y los consumidores, de los que posibilitan las nuevas tecnologías y de otros más, incluidos en una lista tasada.

El modelo español como ya hizo en Estados Unidos la «American Foreign Corrupt Practices Act (FCPA)» e inmediatamente en la legislación anglosajona la «British Bribery Act», ha optado por un criterio extenso de la responsabilidad penal de las personas jurídicas, que afecta a todo tipo de empresas con independencia de su tamaño o de su nacionalidad. Importa decir que es suficiente con que la empresa tenga una sede, una oficina, una cuenta corriente o un agente comercial en el territorio español para que en determinadas circunstancias la empresa nacional o extranjera pueda resultar directamente afectada por el delito cometido por un empleado, un proveedor o un socio comercial.

Para evitar la responsabilidad penal de las empresas no bastan las copias “miméticas” de programas o programas tipo. En palabras de la Fiscal General del Estado, los Programas de Compliance, a los que la Fiscalía va a dar relevancia y van a permitir a la empresa exonerar o atenuar su responsabilidad penal, serán únicamente aquellos que junto al cumplimiento de los requisitos mínimos establecidos por el legislador, constituyan una mejora real de la propia organización.

Para ello será preciso contar con una clara distribución de responsabilidades que permita conocer la cadena de toma de decisiones. El Programa de Compliance deberá buscar la prevención a través de valores y no sólo por la vigilancia, impregnándose de valores éticos desde la dirección a los empleados de base e incorporando la ética a la toma de decisiones y al control.

Am 1. Juli 2015 trat die Reform des “Código Penal“ (spanischen Strafgesetzbuches) in Kraft, mit der die strafrechtliche Haftung der juristischen Personen neu geregelt wurde. Mit dieser Reform, dem neuen „Ley de Transparencia“ (Transparenzgesetz) und dem geänderten „Ley de Sociedades de Capital“ (spanischen Gesetz für Kapitalgesellschaften) wird eine Verbesserung in der Unternehmensführung mit dem Ziel der  Erhöhung des Vertrauens in das spanische Wirtschaftsmodell angestrebt.

Im Zuge der Reform sind unter Artikel 31 bis des spanischen Strafgesetzbuches die Voraussetzungen für die Entlastung von bzw. Milderung der strafrechtlichen Unternehmenshaftung als Folge der Einführung eines Programmes zur Vorbeugung von Vergehen (Complianceprogramme) festgelegt worden.

 Die Reform ist in einigen Punkten, wie z.B. der Notwendigkeit der Einführung eines Disziplinarsystems innerhalb des Unternehmens, anspruchsvoller als die international anerkannten Standards, darunter die Norm ISO 19.600.

Das bloße Vorhandensein eines Complianceprogrammes entlastet das Unternehmen nicht automatisch von seiner strafrechtlichen Haftung. Damit eine Entlastung erfolgt, muss das eingeführte Programm aus strafrechtlicher Sicht glaubwürdig, wirksam und relevant sein. 

Zu diesem Zwecke muss es die 6 Bedingungen nach Artikel 31 bis des spanischen Strafgesetzbuches erfüllen, d.h.: (i) Die ordnungsgemäße Identifizierung der Risiken; (ii) die Festlegung eines angemessenen Verfahrens für das Treffen von Entscheidungen; (iii) der Entwurf eines angemessenen Modells für die Verwaltung der Finanzmittel; (iv) die Einführung der Anzeigepflicht; (v) die Einführung eines Disziplinarsystems, welches in angemessener Form die nicht Berücksichtigung der vorgesehenen Maßnahmen bestraft und (vi) die ständige Verbesserung dieser Maßnahmen. 

Ebenso wird die Notwendigkeit festgelegt, dass das Complianceprogramm von einer verantwortlichen Person, dem Compliance Officer ständig verwaltet wird.

Mit dieser Reform wird die Zusammenarbeit der Unternehmen mit den öffentlichen Behörden in der Vorbeugung und Verfolgung der Korruption, der Geldwäsche, der Vergehen gegen den freien Markt und den Konsumenten, der Vergehen mit neuen Technologien und anderer aufgelisteten Vergehen angestrebt. 

Das spanische Modell, in der selben Linie wie das „American Foreign Corrupt Practices Act (FCPA)“ und das „British Bribery Act“ hat sich für ein umfassendes Kriterium in Sachen der strafrechtlichen Unternehmenshaftung entschieden, welches jede Art von Unternehmen, unabhängig ihrer Größe oder Staatsangehörigkeit, erfasst. Ausländische Unternehmen, die in Spanien über einen Sitz, eine Niederlassung, ein Kontokorrent oder einen Agenten verfügen, können unter bestimmten Umständen als Folge eines Vergehens eines Angestellten, Zulieferanten oder Geschäftspartners in strafrechtliche Haftung geraten.

Für die Entlastung der Gesellschaft von der strafrechtlichen Haftung reichen Modellprogramme oder Kopien anderer Programme nicht aus. Die spanische Staatsanwaltschaft hat ausdrücklich erklärt, dass sie nur diejenigen Compliance Programme als relevant für die Entlastung von oder Verminderung der strafrechtlichen Unternehmenshaftung betrachten wird, die neben der Berücksichtigung der gesetzlich festgelegten Mindestvoraussetzungen eine tatsächliche Verbesserung der Unternehmensorganisation bewirken. 

Dafür ist eine klare Verteilung der Verantwortungen, aus der die Entscheidungskette ersichtlich wird, unbedingt notwendig. Das Complianceprogramme muss ferner nicht nur ein Kontrollsystem sondern auch Werte in die leitende und nicht leitende Angestellte einführen, damit die Entscheidungen auf einer ethischen Grundlage getroffen werden