JUAN MOLINS OTERO

Abogado ejerciente desde 1986 en el  Colegio de Abogados de Madrid como colegiado nº 26.134.

Master en Asesoría Jurídica de Empresas, Instituto de Empresa, 1989.

Idiomas: Inglés.

Experiencia profesional

Desarrolla intensa actividad como Abogado penalista en su propia Firma dirigido al Derecho Penal económico. Especialista en delitos relacionados con la actividad empresarial y económica, el fraude, el abuso de confianza y el abuso de poder.

Desde el establecimiento en España de la responsabilidad penal de las personas jurídicas viene desarrollando e implementando programas de Compliance penal, con una gran incidencia práctica en su actividad como penalista, ya sea como defensa o como acusación particular. Su desarrollo de dichos programas es eminentemente práctico y enteramente adaptado y personalizado para cada cliente.

Especializado en la adaptación al Derecho Penal español de los diversos programas de cumplimiento de los que ya disponen sus clientes internacionales en sus respectivos países, principalmente para sus filiales en España.

MANUEL DE CÁRDENAS SARRALDE  

Abogado ejerciente desde 1992 en el  Colegio de Abogados de Madrid como colegiado N.º 48.764.

Experto en Delincuencia Patrimonial Económica y de la Empresa, (Título Propio de la Universidad Autónoma de Madrid, 2015-2016)  

Idiomas: Inglés y alemán. Miembro de la British Spanish Law Association (BSLA) y de la Asociación Hispano Alemana de Juristas. (DSJV-AHAJ)

Experiencia profesional

Ha desarrollado una carrera como procesalista y asesor de particulares y empresas trabajando en las áreas de Derecho Civil, Mercantil y Penal con una atención especial a las relaciones internacionales.

Desde 2.015 ha enfocado su actividad profesional a la nueva disciplina jurídica del compliance y la prevención del delito en la empresa combinando el conocimiento de la empresa y de las relaciones económicas con las singularidades del Derecho Penal.

Como aportación al cumplimiento normativo ha centrado su trabajo en el estudio de la estructura organizativa de los grupos empresariales, la adaptación de la normativa de la matriz a sus filiales y la integración en los programas de compliance penal de los sistemas de control interno, de responsabilidad corporativa o las normas ISO de gestión de la calidad, el medio ambiente o de la prevención de Riesgos Laborales.

Mediante el empleo y la adaptación de las estructuras de organización previamente existentes en la empresa se pretende asegurar la prevención de los riesgos penales y en paralelo evitar la sobrecarga de trabajo y una duplicación de tareas indeseada.