Control de precios y efectos no deseados de algunas medidas anticorrupción.

Entre las medidas legislativas contra la corrupción en la contratación pública a nivel internacional tienen una especial importancia aquellas que tratan de controlar el gasto. Uno de los mayores problemas en los concursos públicos es la presentación de ofertas a bajo coste, incluso temerarias, que los licitadores presentan para eliminar a sus competidores en el convencimiento de que en un momento ulterior podrán presentar sobrecostes, acudiendo a todo tipo de argumentos para tratar de justificar un incremento del precio fuera del concurso o para asegurarse que el funcionario admitirá el sobreprecio, por ejemplo mediante un cohecho.

Autopista Skyway - Chicago
Autopista Skyway, Chicago, construida por Ferrovial

Para evitarlo se ha propuesto la necesidad de acudir a un nuevo concurso para licitar por las ampliaciones de obra o directamente prohibir dichas ampliaciones, lo que en la práctica internacional ha dado lugar a una importante litigiosidad y a la paralización de numerosas infraestructuras. Pensemos en los problemas generados con ocasión de las obras de ampliación del Canal de Panamá. Otro grave problema es la concertación de precios entre varios licitadores acudiendo a diversos mecanismos para arrojar del mercado a la oferta más barata, siendo un procedimiento común la presentación de una oferta muy alta, desmedida, que sube la media de tal modo que la oferta más económica pasa a ser considerada temeraria.

La legislación americana se ha ocupado de esta cuestión en el ámbito puramente nacional a través de la Brooks Act,  (Public law 92-582), oficialmente Selection of Architects and Engineers, también conocida como la Qualification Based Selection (QBS).

La Brooks Act establece que la selección por el Gobierno Federal de empresas de ingeniería y arquitectura deberá fundarse en criterios de competencia, cualificación y experiencia y no tanto de precio. Las empresas interesadas presentan anualmente a la administración una declaración en la que reflejan su cualificación y experiencia y, para cada proyecto la administración selecciona las tres empresas que presentan un mejor curriculum negociando con las tres en base a sus declaraciones y comparando los diferentes proyectos presentados para la ejecución del trabajo. Si el acuerdo no se alcanza con ninguna en un precio razonable, se continúa con las tres siguientes.

            La ley ha logrado su objetivo de evitar bajas temerarias con las que empresas pudieran presentarse a las negociaciones rompiendo el mercado lo que puede ser considerado un logro en la defensa de la competencia, pero en la práctica ha tenido un efecto negativo al desincentivar el desarrollo de la técnica. En un mercado en el que los precios no son decisivos, ni de gran relevancia para la adjudicación del proyecto, las compañías pierden interés por la innovación. La empresa capaz de ahorrar costes por medio del desarrollo de la técnica, puede ofrecer mejores precios y de este modo ser más competitiva, obteniendo así más trabajo, pero en el momento en el que el precio no es decisivo y ni siquiera relevante se corre el riesgo de perder el interés por la innovación. La administración pierde además un elemento fundamental para elegir a la compañía más cualificada.

            El desarrollo de la ingeniería y la arquitectura se han logrado precisamente en la búsqueda de nuevas soluciones a un coste menor, lo que puede comprobarse con  ejemplos sencillos como un puente que se sostiene sobre un menor número de pilares que otro, o simplemente el empleo del arco, que evidentemente no atienden únicamente a un fin estético sino de posibilitar edificios o puentes de mayores dimensiones empleando menos materiales, ahorrando espacio y también tiempo en la construcción.

El desarrollo de la técnica puede permitir hacer la obra empleando menos materiales, puede permitir hacer la obra en menos tiempo, puede permitir el disminuir los riesgos en la construcción, a su vez el empleo de menos materiales hace que el proyecto sea más sostenible y todo ello además es susceptible de hacerse a un menor coste, pero para lograrlo antes la compañía tendrá que hacer un importante esfuerzo de investigación y desarrollo tecnológico.

            Finalmente y si tras ese esfuerzo frente a la competencia, el menor precio que puede ofrecer no va a determinar que gane el proyecto, sino que en igualdad de condiciones se adjudicaran de forma rotatoria o a quienes tengan más experiencia, se perderá todo incentivo por la innovación.

            Este fenómeno ha sido constatado en la actualidad en los EEUU por las grandes ingenierías europeas y muy especialmente las españolas que habiendo crecido en un mercado muy competitivo han desarrollado procedimientos y soluciones técnicas superiores a las que las compañías americanas pueden ofrecer lo que en definitiva les ha posibilitado participar con gran éxito en el mercado americano.

            Los programas de cumplimiento deberán ahora reforzar la identificación de riesgos y establecer reglas claras imperativas reguladoras del tratamiento con la administración impidiendo un clima de connivencias o favores con una adecuada política de contratación de empleados con especial atención a los conflictos de intereses, a las puertas giratorias o la selección de consultores externos. Se atenderán igualmente las medidas destinadas a la adecuada gestión de los recursos financieros, con especial atención al importe porcentual de las comisiones pagadas a consultores y terceras partes, no empleando empresas con cuentas bancarias fuera del país en el que se desarrolla el proyecto, no empleando offshore companies, estableciendo controles sobre la política de contratación y licitaciones públicas y asegurando en todo momento la veracidad de la información.